jueves, 16 de junio de 2011
Una Carta de amor… (en 7 tweets)
Algunas cosas que he aprendido sobre el amor
2) Aunque es paradójico en su concepción: el límite de nuestro amor, es el mismo amor.
3) No hacemos o dejamos de hacer por lo que siente aquel, sino por lo que sentimos nosotros
4) Hace querer ser mejor persona
5) Se ama de una sola manera, se expresa de distintas formas y nunca será una forma de expresarlo aquello que hace daño.
6) Es comprensivo, compasivo y entregado, pero nunca exige nada que atente contra la dignidad o trasgreda los límites de aquel.
7) Sólo puedes controlar tu sentimiento, tus acciones y tus deseos y no otorga control sobre la vida o los sentimientos ajenos.
8) Con el tiempo cambia, y cuando has hecho las cosas correctamente, el cambio siempre es bueno.
9) La decepción es el peor de sus males
10) Puede fácilmente confundirse con el capricho
11) Lo espera todo, pero no lo exige
12) Acepta el tiempo y acepta el no
13) Disfruta el si y lo cuida
martes, 14 de junio de 2011
Del por qué debemos ver tv, en vez de pensar, luego de momentos intensos
Si, definitivamente motivos tengo muchos para amar la lluvia, y pensando, en medio de esa necesaria reflexión que deviene a días de gran intensidad, nos parecemos a la lluvia. Llegamos y chocamos contra el mundo para comenzar a dividirnos en tantas unidades como circunstancias nos presenta la vida, despedazando nuestra esencia contra ellos, impregnándolos con la diminuta existencia que representamos en medio de las vidas contra las que chocamos, dejando un pedacito de nosotros mismos en cada uno, y logrando confundirnos con las de ellas, alimentarlas como a la tierra, o desvaneciéndonos con el calor como si nunca hubiésemos siquiera existido conforme a sus propias naturalezas, conforme lo decide la vida. Pero somos también como la gota pendiente en la punta de alguna hoja. Nuestra vida avanza con sus mismos altibajos, violentos y desesperados como la precipitación desde el cielo, chocando contra el suelo por ser consecuencia necesaria, transformándonos, dividiéndonos, dejando parte de nosotros mismos en el camino como la gota de lluvia que antes fue nube y vapor y río, no sin continuar íntegros en cada una de nuestras nuevas existencias propias del devenir. Caigo en cuenta también de otra realidad: que somos tan fugaces como el tiempo que tarde la gravedad en llevar la gota pendiente en la punta de la hoja contra el piso para transformarse nuevamente, somos tan fugaces como el tiempo que tarda la lluvia en precipitarse contra el suelo, y tan fugaces como el tiempo que tarde el suelo en absorber la gota que se precipita contra ella. Siendo tan fugaces, siendo tan “suspiros de la vida” ¿Por qué dedicamos tanto tiempo a pensar como vamos a vivir en vez de vivir mientras duramos? ¿por qué dedicamos tanto tiempo a pensar cuánto tiempo es necesario para empezar a amar en vez de amar por el tiempo que podamos mientras existimos?
Nos vemos en el espejo…
lunes, 16 de mayo de 2011
Fugacidad y recurrencia
Recorre tu dedo mi espalda, como recorre la lágrima la mejilla desnuda -no llevan ropa los rostros de los que lloran. Los viste la lágrima, la tela de la emoción –
Recorre tu dedo mi espalda, como recorre la lágrima la mejilla desnuda – sin retorno, sin temores. Pasa como pasa el viento la caricia marcada es y dejará de ser al mismo tiempo –
Y continúas hasta donde revira la piel en mi cuerpo, levantando olas con mis huesos, como las piedras del fondo haciendo olas en el Orinoco.
Narrarte no me acontece como lo hacen tus manos contando sus hazañas. Aconteces y te vas, conforme el aliento de la vida, haciéndote suspiro y momento, u objeto del oficio del cuenta cuentos, el cuento y sus mil circunstancias viviendo.
Así acontezco contigo, siendo la piel bajo tu dedo, y pasando como pasa la lágrima sobre la mejilla, siendo la piel bajo tu dedo, siendo piel, aun después de ti, no la misma, pero siendo ... siendo así otra circunstancia en otro cuento, o algún día la caricia y no la piel bajo ella
domingo, 24 de abril de 2011
Adiós
Mi casa, mi casa
y el sonido de la guitarra, tan mi casa como mi casa
café con crema y espuma
para pintar su sabor en mi lengua
tras la ventana mi lluvia
con tu nombre cayendo con ella
Mi cielo, mi cielo
y el sonido de la tierra contra la que caigo, tan mi cielo como mi cielo
tras la ventana tus lágrimas
y su nombre cayendo conmigo
Tu cama
la que hoy lleno solo con las huellas
que mis hombros sobre ella
de mis piernas, mis caderas
las euforias de mis bocas
/ la de amante
la de tuya
la de amor
y la de adiós/
y el ímpetu de tus cuerpos
/cuando mío
cuando de ella
aún conmigo
cuando tuyo
aún conmigo
cuando tuyo
y sin mi/
/ Tu cama /
la que hoy lleno solo en el olvido
el tuyo
/ y en mi adiós /
martes, 19 de abril de 2011
Eres
Eres la imagen redundante, el lugar común de mi poesía, lo que hace perfecto el sonido y el tiempo, el adiós conocido, el retorno esperado.
Eres la intensidad, de mis venas o de la lluvia que arrecia, en las letras que llenan el papel insulso, el no del negado y la oscilación de su seña.
Eres la línea, del mar que besa la arena o del cielo que besa el suelo que flota sobre el océano; Los ojos que ven sin desviar la mirada, aún siendo descaro, la entonación del sarcasmo, lo evidente en lo obvio.
Eres la imagen perdida en la amnesia de mis manos, cicatriz en la piel: recuerdo y pasado. La sal en la herida: el dolor y la cura, y aquel que diga que el recuerdo es pasado, no tiene vida sino memoria.
Eres entender la muerte como la vida misma: La muerte del toque de tu mano en mi mejilla y la vida en los resquicios de mi piel ante ella. Eres la muerte del deseo entre tus brazos: la vida de una nueva conmoción en mis curvas y tu cuerpo.
Eres la muerte de un momento que dejará vivo en el ocaso de nuestra razón, justo al morir la realidad y vivir el sueño, un presente que no retornará, viviendo el nombre del tiempo, haciendo verbo la vida: Tu amor, muriendo cada minuto que lo entregas y renaciendo en el mismo momento de su muerte para hacerme morir y vivir en su suerte y en la mía.
Eres la curva en la gota, lo torcido en la mentira, la luz en la sombra, el centro entre los extremos.
Eres lo que está aunque no seas, pues no siendo, estás aunque no quieras.
sábado, 2 de abril de 2011
Despiel
Los sentidos se despiden de sus Dioses: tus dedos, mis voces ante su encuentro, que se apartan del camino a encontrar nuevos templos.
Ni siendo mi cuerpo tu religión logramos mantener este culto eterno a la piel que tanto amamos.
Destejer entonces tus sonrisas de mi vientre y tus letargos de mi espalda hacen misión nueva mi existencia:
Rehacer mis dedos lejos de recuerdo alguno del calor de tu boca en el acto ;
Destocar el cielo alcanzado entre tus brazos con el borde de mis labios, besando estrellas desarmadas por el pulso de tu pecho.
Renunciar a tu sabor para encontrar en otra piel un nuevo calibre de locura por el tiempo suficiente armar para nuevos recuerdos que olvidar
miércoles, 30 de marzo de 2011
Desnuda
Aquí estoy desnuda como llegué, como el mundo bajo mis pies, no se viste la tierra ni el viento, no se visten los sueños ni el tiempo
Aquí estoy, desnuda de prejuicios, desnuda de recuerdos, desnuda de destiempos
Aquí estoy,desnuda de los vicios del querer
Aqui estoy, desnuda de tus besos, lista para volver a nacer, lista para volver a ser
Aqui estoy, desnuda de palabras para ti, sólo gotas en los labios que pintan cual tinto sobre blanco
Aqui estoy, desnuda cual nota de guitarra recién nacida entre los dedos de su amante, con la piel del alma entre tus manos
lunes, 27 de diciembre de 2010
Recuperándome nocturna II
Guayabo Resentido
Cuéntame cómo es que se convierten los mares hoy en lluvia, si el calor que los hervía se quedó en las telas donde contamos historias
Cuéntame cómo es que los cielos se cubren hoy de nubes si todas se grabaron en tus ojos y en los míos mientras hablábamos sin voces
Cuéntame cómo es que en la tierra hoy nuevamente germinan flores, si todas me las regalaste cuando juraste amores
Cuéntame cómo es que el invierno se transforma en primavera, si el tiempo se detuvo en los besos que me robaste cuando respirábamos pasiones
Cuéntame cómo es que el mundo hoy sigue rotando si la fuerza que lo gira desvaneció junto a mi cuerpo en tus camas y en las mías
Cuéntame cómo es que hoy sigues vivo si dijiste que mi vida era una con la tuya, y yo morí el mismo día en que nombramos la despedida
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Gotas...
Desbebí de a gotas, los besos que llevaba mi boca para dar cabida al caudal que, vivo, arrebató mis labios desde tu aliento
Le desnudé los sueños de convertirse en voz para narrar el tiempo que estuvo cubierta por tu distancia
La convencí que fuera por otra vida carne y no palabras, para vivir las letras que contaran sus hazañas
La carne que hace posible contar historias de besos nuevos y de besos viejos
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Arenas...
Cascajos relojes de arena contando el tiempo entre los nombres y desnombres de lo que somos
Imprecados minutos que descuentan las horas que disfruto tus dedos enredados entre mis cabellos de arena
los mismos que harán proscrita a la distancia entre tu boca y la mía en algún momento después del crepúsculo
los mismo que son cómplices de escrúpulos, los mismos a los que inquiero por qué amarte
los mismos protervos que transcurren mientras se pierde el cielo entre la arena que es mi desierta cama al partir de mi mano tu existencia
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Desencuentros
Enumerando los abusos de tu alma con la mía, para nombrarlos al alba, encuentro los denuestos de tu incuria pasada por extraviado
¿Porqué no te soñaste en un futuro pasado lejos para que me encontraras antes y evitaras los desasosiegos de este presente roto, sin ti?
Si, un presente roto cuando hemos debido tener un futuro alterado y no excesos sin extremos ni besos sin bocas
Un futuro distinto y no amores desmembrados en los tiempo verbales, no pudiendo conjugar presentes sino condicionales gastados
viernes, 17 de diciembre de 2010
Mis deseos para el 2011
Leoooooo, Leo, Leo, Leo… Leoooo, Leoooooo…. Leooooooooo…! ups perdón, me emocioné, es que está en su mejor momento la temporada de la LVBP y como buena fanática me emociono con la idea sobre todo teniendo a mis amados Leones encabezando la tabla de las clasificatorias. Nací entre fanáticos de los Leones del Caracas, en la cuna que los arropa, la gran Caracas, hoy maltrecha y maltratada por el tiempo y los malos gobiernos, pero que sigue siendo mi gran Caracas. De niña nos llevaban a mi y a mis hermanas a los partidos en el diamante del Universitario y éramos las más felices comprando cuanta camisita, gorrita, cotufitas y perolitos vendieran en el estadio y entendiendo muy poco de lo que era el juego, gozábamos viendo a los hombres grandotes corriendo de almohada en almohada y dándole a la pelota con un bate, quedábamos tan cansadas que llegamos dormidas las tres a la casa. Con los años, crecimos y entre cosas, a los trancazos y de a poquito, medio aprendimos las reglas del beisbol y ahora de grandes, gozamos igualmente las temporadas. Aprendimos lo divertido de las rivalidades entre fanáticos con el toque del humor venezolano. Yo particularmente, aprendí cosas nuevas con el beisbol, la primera la mala maña de “ligar” las carreras sin hablar (con lo que gozo un “puyero” mandando a callar a la gente en la casa y oyéndoles los gritos por molestar) que me lo enseñó el mismo que me enseñó otras cuantas cosas más relativas a la pelota venezolana, como que al fanático no le gusta leer sino a quien sabe de lo que escribe y que si no sabes de lo que hablas, pues calladito te ves más bonito jajajajaja. Descubrí lo sabroso que es buscarse un rinconcito en algún sitio a disfrutar con los panas, cuando no puedes ir al estadio a ver la temporada, a tomarse las cervezas y a fregarle la paciencia a algún magallanero arrepentido o un tigre de muchas rayas (humor de caraquista, mis disculpas) y ahora, que tengo el Blackberry, agregué otra diversión a la temporada, me divierto como nunca leyendo los chistes que se inventa el venezolano ante la derrota o la pérdida de cada uno de sus equipos, los escándalos que arman por el PIN luego de la victoria y el silencio de teléfonos apagados luego de la fanfarronería. Sí, definitivamente la pelota venezolana me encanta y disfruto las temporadas. Esperemos que nuestra realidad política no se intensifique en términos de dolor y nos permita abstraernos de ella un par de horas más en esta navidades que se han desvanecido entre las tragedias naturales y la tragedia de gobernantes que nos gastamos en Venezuela. Hasta ahora he visto gran parte de los juegos de las clasificatorias, pero sólo uno cautivó mi stress, mi atención y mi emoción en esta temporada tanto como el penúltimo juego de la final del año pasado, y fue el ocurrido en el Estadio Universitario el día martes entre los eternos rivales, juego donde hubo desde “OUT” en la goma hasta “pelotas incrustadas”, un juego excesivamente emocionante que se empató a 6 carreras en el noveno inning, teniendo en su haber Los Gloriosos Leones dos estrikes, tres bolas y dos out con el Poderoso Kroeger al bate, convirtiéndose en “La Pesadilla” de nuestros rivales por excelencia en el terreno de juego hasta el inning 12, cuando terminara con un doble de “La Pesadilla” para ganar el partido, la seria particular contra los Magallanes y el primer puesto en la tabla de clasificatorias. Justo días atrás estaba comentando uno de los narradores de uno de estos canales de televisión que este año los Leones no se habían destacado por su normal conducta de remontar juegos que iban perdiendo en los últimos innings, lo que ciertamente cambió, en especial ese día.
Tengo que reconocer con sinceridad que me encanta el beisbol, lo disfruto, más que el futbol, pero en especial amo el beisbol venezolano porque cada uno de los equipos, aunque no lo parezca, son muestras vivas de los gentilicios y características propias de cada uno de los sitios a los que pertenecen, los Leones con su tenacidad y su sorpresiva capacidad de despertar justo cuando es necesario, Magallanes con su arrogancia, pero debo reconocer, juego de calidad y las Aguilas con típica acidez e irreverencia en el terreno de juego como en la vida de la “República Independiente del Zulia”, por ejemplo, y ciertamente espero que algún día sea, nuevamente el Beisbol la única rivalidad que exista entre nosotros, los hermanos venezolanos.
Un beso mi gente, y nos vemos en el espejo…